9 jul 2007

laventanaindiscreta

- Íbamos a un lugar estupendo, en el que podríamos hacer estupendas fotos. Una persona insensata (de las muchas que hay) en la carretera, convirtió el día en una tarde de hospital y en una desagradable experiencia. Afortunadamente, al salir del hospital, nos encontramos con una ventana indiscreta.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Al menos no ha sido grave la cosa, de nuevo me alegro por ello.

Santos Malagón dijo...

Muchas gracias de nuevo Poli.